Juan Gabriel Aguirre Cáceres, investigado por la muerte del reportero gráfico Heiner Aparicio Ojeda, recuperó su libertad luego de permanecer menos de cuatro meses en el penal de Socabaya. El Poder Judicial dispuso el cese de los siete meses de prisión preventiva y ordenó comparecencia con restricciones.
La decisión fue emitida el 21 de agosto por un juzgado de la Corte Superior de Justicia de Arequipa. Para recuperar su libertad, Aguirre Cáceres pagó una caución económica de S/ 10 mil y deberá cumplir reglas de conducta. Al inicio de la investigación había realizado un depósito de S/ 53 mil.
La defensa solicitó el cese de la prisión preventiva luego de que el investigado se acogiera a la figura de confesión sincera. Según la argumentación presentada, este mecanismo redujo la prognosis de pena de seis años a cuatro años y un mes.
La aplicación de la denominada ley “procrimen” establece que la prisión preventiva corresponde para delitos con una prognosis de pena superior a cinco años. Al quedar la posible pena por debajo de ese límite, el juzgado consideró que ya no correspondía mantener la medida.
El caso ocurrió la noche del 6 de mayo, en la avenida Túpac Amaru, Paucarpata. Aparicio y José Mamani cambiaban la llanta de un vehículo cuando fueron atropellados. El reportero gráfico murió y Mamani resultó herido. El conductor huyó y acudió al día siguiente a una comisaría.
La familia de Aparicio cuestionó la liberación y afirmó que no recibió una notificación oportuna. Los deudos exigieron que la investigación continúe y que se esclarezcan las circunstancias del atropello y posterior fuga.
