Padres de familia de la institución educativa primaria La Campiña, ubicada en Socabaya, respaldaron las medidas adoptadas por la dirección para corregir las tardanzas de los estudiantes y rechazaron las denuncias formuladas por una madre sobre ejercicios realizados a los menores que llegaban después del horario de ingreso.
Según los padres consultados, durante una reunión realizada en julio, la mayoría acordó que los estudiantes que llegaran tarde realizarían una breve activación física antes de ingresar a sus actividades. Indicaron que la medida fue planteada ante los reiterados retrasos y que quedó registrada en el acta de la reunión.
Uno de los padres explicó que su hijo llegó tarde y participó en una actividad que duró apenas unos segundos. Añadió que el propio director inició los ejercicios junto con los estudiantes. Los padres remarcaron que la institución inicia sus actividades a las 8:30 de la mañana y otorga cinco minutos de tolerancia.
Asimismo, diferenciaron este plantel del colegio secundario ubicado en la parte superior del mismo sector, debido a que algunas denuncias difundidas previamente corresponden a esa institución y no a la primaria.
Los padres también cuestionaron que la denunciante haya calificado la actividad como un castigo. Afirmaron que corresponde a una activación física y que los ejercicios no implicaron pérdida de clases ni permanecieron durante varios minutos.
Además, manifestaron su preocupación por un incidente ocurrido el lunes, cuando, según sus testimonios, la madre acudió al colegio y gritó desde la reja contra la profesora y el director. Indicaron que algunos estudiantes habrían resultado afectados emocionalmente por el episodio.
Finalmente, los padres anunciaron la presentación de un documento ante la dirección para dejar constancia de su posición y respaldar los acuerdos adoptados en la reunión de julio.
