La Fiscalía expuso nuevos elementos durante la audiencia de prisión preventiva por el falso asalto a un patrullero de la comisaría Andrés Avelino Cáceres, ocurrido en Hunter. La investigación sostiene que dos policías y dos civiles planificaron el robo de tres armas de reglamento con el objetivo de venderlas en el mercado negro.
Durante la audiencia, el Ministerio Público sostuvo que el supuesto asalto registrado la madrugada del 1 de julio no respondió a un hecho fortuito, sino a un plan coordinado entre los suboficiales PNP Leonardo Lastarria Llasa y Junior Pineda del Pino, junto con los civiles Víctor Anthony Machaca Paja y Axel Orellana Melo. La Fiscalía solicitó nueve meses de prisión preventiva para los tres primeros investigados por el presunto delito de robo agravado.
Según la tesis fiscal, la relación entre los implicados comenzó en 2022, cuando intervenciones policiales terminaron en acuerdos irregulares que generaron confianza entre los agentes y los civiles. Días antes del robo, Lastarria habría enseñado a Machaca Paja a manipular una pistola de reglamento para ejecutar el plan.
La investigación indica que los implicados esperaron que el suboficial Kenyi Machaca, quien no participaba en la presunta organización, permaneciera dormido dentro del patrullero. Sin embargo, el agente opuso resistencia y Machaca Paja utilizó el arma de Lastarria para reducirlo y golpearlo.
La Fiscalía también afirmó que Lastarria colaboró con la entrega del armamento y fingió haber perdido el conocimiento para aparentar un asalto real. Horas después, Junior Pineda habría intentado eliminar evidencias antes de escapar. Actualmente permanece como no habido.
