Un nuevo caso de presunta agresión durante un operativo contra el comercio ambulatorio genera cuestionamientos contra la Policía Municipal de Arequipa. El hecho ocurrió el 17 de septiembre, cuando un joven denunció haber recibido una patada mientras seguía una camioneta de los agentes durante una intervención.
El caso ocurre días después de otro incidente registrado en el Centro Histórico, donde un vendedor de café denunció una intervención con presunto uso excesivo de la fuerza. Los agentes intentaron retirar su carrito, pero peatones intervinieron para evitar que fuera trasladado.
La Municipalidad Provincial de Arequipa inició un proceso administrativo contra los trabajadores involucrados en este último caso. El subgerente de Servicios al Ciudadano, Carlo Véliz, informó que la investigación determinará responsabilidades y las medidas correspondientes.
El funcionario explicó que la Policía Municipal tiene facultades para decomisar e incautar carritos utilizados para el comercio ambulatorio cuando corresponde. Precisó que los agentes realizan entre una y diez incautaciones diarias y continuarán con estos operativos en zonas donde esta actividad no está permitida.
Sin embargo, remarcó que los policías municipales no tienen autorización para agredir físicamente a los comerciantes. Según Véliz, el protocolo establece primero acciones de disuasión antes de proceder con una incautación.
La municipalidad también afronta cuestionamientos por un caso registrado anteriormente, en abril, cuando dos agentes fueron captados golpeando con correas a un joven en la intersección de las calles Peral y Melgar. El incidente dejó al hombre con una herida sangrante en la cabeza y generó reclamos de transeúntes.
Ante los recientes hechos, la comuna provincial anunció procesos administrativos, civiles y penales contra los agentes involucrados, además de evaluar su retiro o rotación. La gestión municipal también ordenó determinar responsabilidades y reforzar el cumplimiento de los protocolos durante las intervenciones.
