La facilidad con la que empresarios pueden acceder a préstamos sin requisitos ha llevado a muchos a caer en manos de prestamistas inescrupulosos conocidos como ‘gota a gota’. Estos prestamistas, con intereses impagables, pueden transformar un préstamo pequeño en una deuda gigantesca, como lo experimentó una comerciante que solicitó S/ 10 mil y terminó debiendo S/ 70 mil.
La pesadilla de la comerciante comenzó en noviembre de 2023, cuando tres sujetos ingresaron a su local de venta de celulares en la plaza de Caballo, sector de Congata, Uchumayo, y le ofrecieron préstamos al instante, dejando una tarjeta con el nombre de inversiones “El Trébol”. Al día siguiente, la mujer llamó al número de la tarjeta y le indicaron que visitarían su negocio para evaluar si calificaba para el préstamo.
En menos de 24 horas, la comerciante recibió los S/ 5 mil que solicitó inicialmente y comenzó a pagar S/ 320 mensuales, cancelando su deuda en un mes. Sin embargo, la facilidad del préstamo la llevó a solicitar otros S/ 5 mil. Al retrasarse en los pagos, los prestamistas empezaron a amenazarla de muerte mediante llamadas y mensajes por WhatsApp.
Aterrorizada por las amenazas, la comerciante desembolsó un total de S/ 26 mil, pero los prestamistas, extranjeros en su mayoría, continuaron exigiendo pagos de supuestos intereses que ascendían a S/ 70 mil. La situación se tornó insostenible y mientras la víctima presentaba una denuncia por extorsión, recibió nuevos mensajes amenazantes, advirtiendo que irían por su dinero o atentarían contra la vida de su familia.
La comerciante acordó encontrarse con los extorsionadores frente a su antiguo negocio, donde agentes encubiertos esperaban. La operación culminó con la detención de los colombianos Delio Mena Bolbua (36) y Luis Alberto Buelvas Rojas (41), además del peruano Aurelio Rodríguez Lazarte (52), chofer del vehículo de placa V3W-007. Entre las pertenencias de Delio se encontraron tres celulares utilizados para las extorsiones.
Este caso pone de manifiesto la urgente necesidad de regular los préstamos informales y de educar a los empresarios sobre los peligros de recurrir a prestamistas ‘gota a gota’. La Policía Nacional trabaja para desmantelar estas redes de extorsión y proteger a los ciudadanos de prácticas financieras abusivas y criminales.
