El tránsito entre Arequipa y Lima se ha convertido en una odisea. Los bloqueos de mineros artesanales han extendido los viajes a hasta 36 horas, forzando a conductores a tomar rutas alternas o esperar largas horas para avanzar. En el terrapuerto de Jacobo Hunter, la afluencia de pasajeros ha caído drásticamente, con muchos optando por posponer sus planes.
Los usuarios denuncian abusos en los precios de pasajes, que ahora superan los S/110. “Viajo por trabajo y no tengo opción, pero es inaceptable viajar en estas condiciones”, declaró Maribel, reflejando la frustración generalizada. La incertidumbre sobre tiempos de llegada agrava la tensión para quienes no pueden evitar el trayecto.
En respuesta, algunas empresas de transporte han cancelado sus servicios, priorizando la seguridad de sus pasajeros ante posibles actos violentos en las zonas de conflicto. Mientras tanto, los bloqueos exponen la fragilidad del sistema de transporte interprovincial frente a conflictos sociales no resueltos.
