En un audaz acto delictivo, dos extranjeros lograron estafar a un cambista, apoderándose de la considerable suma de S/ 260 mil soles bajo la modalidad conocida como el cuento de ‘la caja fuerte’. El incidente tuvo lugar la tarde del lunes, cuando los estafadores, ciudadanos colombianos identificados como Ricardo Duarte Vásquez y Camilo Duarte, convencieron al cambista de invertir en lo que parecía ser un lucrativo negocio.
El cambista había reunido sus ahorros y, para alcanzar la cifra exigida por los estafadores, se prestó S/ 70 mil de un amigo. Una vez que reunió la totalidad del dinero, el cambista confió la suma de S/ 260 mil a su sobrino, Jonathan Alatrista Pacure (34), para supuestamente concretar la compra de un millón de soles que se encontraba en una caja fuerte.
Sin embargo, todo resultó ser una elaborada artimaña. Jhonatan, el sobrino, quien aparentemente estaba involucrado en la trama, persuadió a su tío para adquirir los dólares equivalentes a un millón de soles, prometiendo que se trataba de una inversión lucrativa. Lamentablemente, el cambista cayó en la estafa, entregando todos sus ahorros acumulados a lo largo de los años.
De acuerdo con la denuncia presentada, tras recibir el dinero, los estafadores entregaron al cambista 15 mil dólares, que fueron contados minuciosamente por la víctima. Sin embargo, segundos después, solicitaron devolver el dinero para guardarlo en una caja fuerte de 70 por 60 centímetros, la cual aseguraron estaba debidamente sellada. Una vez en posesión del dinero, los estafadores entregaron la supuesta caja fuerte bien cerrada y se retiraron rápidamente.
La tragedia financiera se evidenció cuando el cambista, utilizando herramientas, abrió la caja fuerte para descubrir que solo contenía papel cortado del tamaño de dólares. Ante esta situación, el personal del área de Estafas de la División de Investigación Criminal (Divincri) detuvo al sobrino, Jonathan Alatrista Pacure, por su presunta participación en la banda de estafadores. Mientras tanto, los estafadores extranjeros lograron escapar con el cuantioso botín, dejando a la víctima con importantes pérdidas económicas.
A nivel nacional
Una sofisticada red de estafadores, amparada en una fachada de legitimidad, ha dejado a su paso un rastro de desconfianza y pérdidas millonarias en el ámbito empresarial peruano. Esta banda operaba bajo el disfraz de una financiera bien organizada, utilizando una página web atractiva y alquilando locales suntuosos para proyectar una imagen de solidez financiera.
La modalidad de la estafa consistía en presentarse como una opción de inversión a largo plazo para pequeños y medianos empresarios en el Perú. Aprovechándose de la creciente necesidad de financiamiento en este sector, la red ilusionaba a sus víctimas con promesas de rentabilidad sustancial y segura.
Una vez ganada la confianza de los empresarios, los estafadores entregaban cajas fuertes aparentemente conteniendo cientos de miles de dólares, como prueba de la solidez de la inversión propuesta. Sin embargo, el giro perverso llegaba cuando solicitaban a las víctimas miles de dólares adicionales como «un seguro» para respaldar la inversión y garantizar ganancias futuras.
Los estafadores, sin escrúpulos, aprovechaban la confianza depositada en ellos para desaparecer con el dinero, dejando a sus víctimas con cajas fuertes llenas de decepción y pérdidas económicas sustanciales.
