La jornada reunió a integrantes de la Asociación de Protectores de Vicuñas de Pachachaca y pobladores de la comunidad, quienes participaron en las labores de captura, selección y esquila de los animales siguiendo las prácticas tradicionales autorizadas para el manejo de la especie.
Durante la actividad, los participantes aplicaron procedimientos orientados a proteger la integridad de las vicuñas durante todo el proceso. El trabajo permitió obtener fibra considerada de alta calidad, recurso destinado a generar ingresos para las familias dedicadas a la conservación de estos camélidos sudamericanos.
El chaku constituye una práctica ancestral que consiste en el arreo, captura temporal y esquila de vicuñas para aprovechar su fibra sin afectar la supervivencia de los ejemplares. Esta actividad forma parte de las estrategias de manejo sostenible impulsadas en diferentes comunidades altoandinas de Arequipa.
La organización del primer chaku en Pachachaca también permitió fortalecer la participación comunal en acciones relacionadas con la protección de la fauna silvestre y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
Los organizadores informaron que la actividad se desarrolló conforme a los procedimientos establecidos para el manejo de vicuñas y con la participación coordinada de la población local, como parte de las acciones destinadas a conservar la especie y mantener una actividad económica vinculada a la obtención de fibra.
