El gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez, cuestionó el desarrollo del reciente proceso electoral y afirmó que la jornada del 12 de abril presentó problemas que deben ser evaluados por las autoridades competentes.
La autoridad señaló que el proceso fue “caótico” y mencionó la presencia de irregularidades posteriores. “Hay que diferenciar el error de la irregularidad”, indicó, al precisar que el primero no implica intención, mientras que el segundo sí responde a un acto premeditado.
Sánchez expresó preocupación por decisiones adoptadas durante el proceso. Entre ellas, mencionó la ampliación de la jornada electoral hasta el 13 de abril dispuesta por el Jurado Nacional de Elecciones y la renuncia del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales en pleno desarrollo de los comicios.
En ese contexto, sostuvo que corresponde a los organismos electorales actuar dentro del marco legal y adoptar medidas frente a los hechos observados para garantizar la transparencia. “Las instituciones deben responder con claridad”, señaló.
El gobernador también se refirió al sistema de representación. “No basta la legalidad, importa la legitimidad”, afirmó. Indicó que los representantes electos no alcanzarían a representar al 50% de los electores y cuestionó el diseño normativo. “Han copiado y pegado una ley sin evaluar resultados”, agregó.
Asimismo, indicó que estos elementos generan preocupación sobre la confianza ciudadana en el sistema electoral. Consideró que se deben revisar los procedimientos y decisiones adoptadas durante el proceso para evitar cuestionamientos futuros.
Finalmente, señaló que, pese a los cuestionamientos, se debe garantizar la continuidad democrática. “El JNE debe emitir los resultados finales”, expresó, al instar a concluir el proceso electoral conforme a ley.
