El juez de Investigación Preparatoria de Arequipa ordenó la detención de la pareja tras ser acusados de obligar a sus cuatro hijos, de 7 a 11 años, a vender dulces en las calles. Fueron arrestados en Cerro Colorado, donde los menores trabajaban en la vía pública. Los niños fueron trasladados a un albergue mientras se esclarecen los hechos.
Durante la audiencia, el Ministerio Público justificó la detención para reunir pruebas sobre la presunta explotación. Sin embargo, familiares y amigos defienden a los detenidos, asegurando que los menores los acompañaban por seguridad, ya que no podían dejarlos solos en casa. Exigen su liberación inmediata.
Las versiones sobre el caso son contradictorias. Mientras la fiscalía investiga indicios de esclavitud infantil, allegados a la pareja afirman que la denuncia proviene de las exparejas de los investigados, con quienes mantienen disputas por pensión de alimentos. Esta hipótesis sugiere una posible motivación ajena al bienestar de los menores.
Más allá de la controversia, el caso expone un problema mayor: la precariedad económica que obliga a muchas familias a integrar a sus hijos en sus actividades laborales. La justicia deberá determinar si hubo explotación infantil o si se trata de un caso de criminalización de la pobreza.
