Residentes de Miraflores expresan su indignación ante la inacción de la municipalidad, por no reparar la deteriorada pista de Juan XXIII y Tomasa por más de un año, según informaron los vecinos.
La situación se agravó ayer, cuando las intensas lluvias destrozaron las ya precarias vías, dejando a la comunidad vulnerable.
A pesar de las persistentes quejas de los residentes, el alcalde brilla por su ausencia, sin ofrecer respuestas ni soluciones a este problema crítico. Los ciudadanos afectados exigen una pronta intervención y transparencia en la gestión municipal para abordar este tema que afecta directamente a la seguridad y calidad de vida de la comunidad.
Las imágenes impactantes de las pistas desgarradas y la falta de atención municipal generan un llamado urgente.
