Lisbeth, una adolescente de 15 años natural de Yanaoca, en la región Cusco, soñaba con terminar la secundaria y estudiar Medicina Humana para ayudar a otras personas. Sin embargo, un persistente dolor en la rodilla cambió por completo su vida. Lo que inicialmente parecía una lesión común terminó siendo un osteosarcoma, un tipo de cáncer que afecta los huesos.
La enfermedad avanzó rápidamente y obligó a la menor a dejar las aulas, sus estudios y los planes que había trazado para su futuro. Su estado de salud empeoró tras los exámenes realizados en el hospital Iren Sur, donde los especialistas confirmaron que el cáncer se había extendido hacia la pelvis, por lo que descartaron una intervención quirúrgica.
Actualmente, Lisbeth permanece postrada en una cama dentro de una habitación alquilada en el distrito de Majes, provincia de Caylloma. El intenso dolor que padece le impide levantarse, descansar e incluso concentrarse. Su madre, Nieves Espinoza Calla, permanece a su lado brindándole atención permanente y afrontando una situación que cada día resulta más difícil.
La familia enfrenta además serias limitaciones económicas. El padre de la adolescente trabaja como mototaxista y los ingresos apenas alcanzan para cubrir los gastos básicos. La prioridad de la madre ahora consiste en conseguir analgésicos y dosis de morfina para aliviar el sufrimiento de su hija durante esta etapa de la enfermedad.
Quienes deseen brindar apoyo pueden colaborar con aportes económicos o medicamentos comunicándose al número 935 365 886, registrado a nombre de Nieves Espinoza Calla y habilitado para recibir transferencias mediante Yape. La ayuda permitirá cubrir los medicamentos que necesita la adolescente y aliviar, en parte, el difícil momento que atraviesa junto a su familia.
