Al menos 50 viviendas de Yanahuara resultaron afectadas por el desborde de la torrentera Chullo. La emergencia provocó además el colapso de drenajes pluviales y dejó calles y sectores residenciales cubiertos de agua y lodo.
Tras el incidente, los alcaldes de Yanahuara, Sergio Bolliger, y de Cerro Colorado, Manuel Vera, expusieron versiones distintas sobre las causas. Bolliger responsabilizó a los trabajos de canalización, mientras Vera atribuyó el desborde a las descargas de agua de Sedapar. La controversia motivó una reunión con representantes de la Fiscalía, los municipios y la empresa contratista.
Al término del encuentro, las partes acordaron ejecutar labores de limpieza en las zonas afectadas y adoptar medidas técnicas para evitar nuevos desbordes. Los compromisos buscan atender a los vecinos damnificados y reducir el riesgo ante próximas precipitaciones.
Sin embargo, todavía deberán determinarse las causas precisas de la emergencia y las responsabilidades por los daños registrados en las viviendas y la infraestructura pluvial de los sectores residenciales directamente afectados.
