A casi diez meses del desborde de la torrentera Chullo, Fidel Fuentes continúa viviendo entre los daños que dejó la inundación en su vivienda y taller, ubicado cerca del puente de la Concordia, en Yanahuara. El afectado recordó que el agua y el lodo ingresaron hasta el techo del inmueble y sepultaron siete vehículos. Actualmente, el taller permanece cerrado y Fuentes realiza labores de limpieza para recuperar las unidades, cuyos propietarios esperan recuperar sus vehículos.
El vecino indicó que las obras de canalización comenzaron hace una semana; sin embargo, cuestionó que los trabajos no contemplen adecuadamente el aumento del caudal. Durante una intervención, el desvío del agua provocó un nuevo ingreso hacia la calle Chayapampa y otras viviendas. El episodio reavivó el temor de los residentes, quienes mantienen puertas y ventanas protegidas con maderas y otros materiales para evitar nuevos ingresos de agua y lodo.
Fuentes afirmó que no recibió apoyo de Defensa Civil ni de otras autoridades. A sus 65 años, pidió acelerar la canalización y atender a las familias afectadas. También explicó que no puede reconstruir su vivienda mientras continúe el riesgo de otro desborde.
