El futuro del puente Arequipa-La Joya, iniciado en 2017 con un presupuesto de 107 millones 549 mil soles y proyectado para culminar en 17 meses, sigue siendo incierto. El gobernador Rohel Sánchez aseguró que la obra, con un avance físico del 95 %, se entregará en 45 días; sin embargo, la reciente resolución del contrato con el Consorcio La Joya II ha puesto en duda la viabilidad de este compromiso.
Aunque Sánchez garantizó que no habrá retrasos gracias a una nueva programación, sus declaraciones han mostrado contradicciones. La semana pasada, en PERUMIN 37, indicó que el 5 % restante se ejecutaría por administración directa, pero luego anunció que se contratará a otra empresa en un plazo de diez días. Según especialistas, elaborar un expediente de saldo de obra requiere más de una semana debido a trámites administrativos, lo que podría afectar el cronograma.
El gerente regional, Berly Gonzáles, explicó que los trabajos pendientes corresponden al vaciado de la losa, acabados y señalización del puente de 371 metros. En estos ocho años, el proyecto ha acumulado nueve adendas y un sobrecosto de al menos 3 millones de soles. Pese a los plazos incumplidos, la obra continúa sin fecha definitiva de entrega, generando preocupación ciudadana por la prolongada espera.
