La indignación y el dolor se trasladaron hasta los exteriores de la Divincri. Familiares y allegados de Gustavo, el niño de siete años que falleció cuando iba a ser sometido a una intervención por una fractura en la mano, realizaron una protesta para exigir justicia y el esclarecimiento de los hechos.
Desde tempranas horas de la mañana, los manifestantes permanecieron frente a la sede policial mientras el médico traumatólogo y el anestesiólogo involucrados en el caso rendían sus declaraciones ante los investigadores. Los familiares señalaron que hasta el momento no han recibido explicaciones claras sobre lo ocurrido y cuestionaron el silencio de los implicados.
Según la versión de la familia, el menor sufrió una lesión mientras jugaba en un parque y fue llevado inicialmente al hospital Goyeneche. Posteriormente, habría sido derivado a una clínica privada donde se programó una intervención para corregir la fractura. Sin embargo, antes de la operación sufrió una descompensación que terminó provocando su fallecimiento.
Los allegados sostienen que Gustavo ingresó consciente y estable al establecimiento de salud, por lo que exigen conocer qué ocurrió durante su preparación médica. Además, pidieron que se determinen las responsabilidades correspondientes una vez concluyan las pericias y las investigaciones.
Durante la protesta también denunciaron presuntas amenazas en redes sociales contra personas que difundieron información relacionada con el caso. Asimismo, indicaron que una de las trabajadoras que habría participado en el procedimiento aún no habría brindado su declaración ante las autoridades.
La necropsia y los exámenes complementarios serán determinantes para establecer las causas exactas de la muerte. Mientras tanto, los familiares continúan reclamando justicia y una investigación transparente que permita esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento del menor.
