Salud

Huelga médica en Arequipa supera dos semanas y deja miles de pacientes sin atención

La huelga indefinida del cuerpo médico en Arequipa superó los 16 días y ha comenzado a sentirse con fuerza en los principales hospitales de la región. La paralización, iniciada el 16 de febrero, afecta especialmente al Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza, el más importante del sur del país. Según el presidente del Cuerpo Médico, Richard Hernández, entre 16,000 y 17,000 consultas médicas han quedado suspendidas en toda la región, mientras que solo en este hospital cerca de 860 pacientes por día se ven afectados por la falta de atención en diversas especialidades.

Detrás de la protesta, los médicos aseguran que existe una crisis estructural en el sistema de salud regional. Denuncian desabastecimiento de medicamentos, falta de reactivos de laboratorio, equipos médicos inoperativos —como tomógrafos— y salas de cirugía cerradas. Además, exigen la salida del gerente regional de Salud, Walther Oporto, a quien responsabilizan por la situación. “Nos cuestionan que miles de pacientes no estén siendo atendidos, pero estamos luchando para que esos pacientes tengan medicamentos y no tengan que comprarlos en la calle”, sostuvo Hernández.

Desde el Gobierno Regional, la respuesta ha sido firme. El gobernador Rohel Sánchez advirtió que podrían iniciarse acciones administrativas y legales contra los médicos que no acudan a trabajar, al considerar que podría configurarse abandono de funciones. La autoridad regional aseguró que toda huelga debe cumplir con el procedimiento legal correspondiente ante la Autoridad Administrativa de Trabajo y reiteró que no permitirá que se ponga en riesgo la salud de la población. “Este desorden tiene que acabarse”, declaró en un pronunciamiento difundido en redes oficiales.

En medio de la confrontación, especialistas del sector salud advierten que el problema va más allá del conflicto laboral. La decana del Colegio Médico del Perú en Arequipa, Miriam Aliaga Cayo, señaló que el retorno a las consultas no resolverá por sí solo la crisis si no se garantizan condiciones mínimas para la atención. Mientras el diálogo sigue sin avances claros, la preocupación crece entre pacientes que llegan desde provincias y zonas rurales en busca de atención, y que hoy deben regresar a sus casas sin diagnóstico ni tratamiento.

EPA