En una acción conjunta entre el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), la Policía Nacional del Perú (PNP) y las Fuerzas Armadas del Perú, se llevó a cabo un operativo simultáneo en varios centros penitenciarios de Lima y el Callao. La intervención se realizó en los penales de Penal de Lurigancho, Penal Castro Castro y otros establecimientos, donde se inspeccionaron celdas, patios, pasadizos y espacios comunes con el objetivo de detectar objetos prohibidos y reforzar el control interno.
Según informó el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, la fase tiene por finalidad «establecer nuevamente y ratificar la autoridad al interior de los penales» en el marco del actual estado de emergencia en los distritos de Lima y Callao. Durante las operaciones se verificaron tanto controles a la población penitenciaria como la intervención de materiales y espacios donde podrían operar organizaciones delictivas desde el interior de los penales.
El balance preliminar del operativo comunicó la incautación de diversos objetos prohibidos. Entre ellos está una antena de internet satelital, chips de celulares, armas, sustancias ilícitas o elementos utilizados para la comisión de delitos desde el interior de los recintos. Esta acción se inscribe en una estrategia mayor desplegada por las autoridades para combatir la penetración del crimen organizado desde los centros de reclusión hacia el exterior.
Las autoridades anunciaron que este tipo de intervenciones serán recurrentes, para así mantener el control operativo dentro de los penales y evitar fugas, coordinación delictiva o tráfico de objetos ilícitos. Desde el ministerio se hizo un llamado a reforzar la coordinación entre el INPE, la PNP y los gobiernos locales, así como a incrementar el monitoreo técnico de los penales.
