Un grave incidente se registró esta mañana en el hospital III Yanahuara de EsSalud, cuando Erika Carpio recibió a una recién nacida que no era su hija. La confusión se produjo tras el baño de los bebés, momento en que se retiró la cinta de identificación. Durante media hora, la madre y sus familiares vivieron momentos de angustia hasta que la verdadera bebé fue encontrada en el mismo área, cubierta con mantas.
Ismena Turpo, abuela de la recién nacida, relató al Diario Correo que el parto se realizó la noche anterior y que la confusión encendió la alarma entre el personal de salud. “Mi hija no reconocía a la bebé que le entregaron. Apareció después de media hora, pero la desesperación fue muy grande”, señaló. La familia incluso tuvo que ausentarse de sus labores para exigir explicaciones a los responsables.
Aunque la situación se resolvió sin mayores consecuencias, los familiares cuestionaron los protocolos del nosocomio y pidieron mayor responsabilidad al personal. “Se equivocaron y eso no debe volver a pasar. Cada uno sabe su trabajo”, enfatizó la abuela. El hecho ha reavivado la preocupación ciudadana por la seguridad en la identificación de recién nacidos en hospitales públicos.
