La alimentación saludable ha puesto cada vez más atención en los probióticos, presentes en yogures, kéfir y otros productos lácteos que ayudan a mantener un intestino equilibrado gracias a sus bacterias beneficiosas. Sin embargo, los prebióticos —fibras no digeribles que nutren estas bacterias— siguen siendo poco conocidos en el Perú, incluso en regiones con una rica tradición gastronómica como Arequipa, a pesar de constituir una tendencia global clave en nutrición.
Mientras los probióticos aportan bacterias buenas que promueven la salud intestinal, los prebióticos actúan como su alimento, favoreciendo la digestión, la absorción de nutrientes, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la salud cardiovascular. Incorporarlos de manera regular puede marcar una diferencia significativa en el bienestar diario, considerando que el intestino es conocido como el “segundo cerebro” por su relación con la función cognitiva y el equilibrio general del organismo.
María Fernanda Castro, embajadora de Santa Catalina y especialista en tecnología alimentaria, destaca la importancia de incluir prebióticos en la alimentación cotidiana. “Se encuentran en frutas, verduras, cereales integrales y avena 100 % pura y sin aditivos, como la avena tradicional Santa Catalina, que cuenta con respaldo científico como alimento prebiótico con beneficios reales sobre la salud intestinal y cardiovascular”, señala Castro.
La especialista recomienda incorporar los prebióticos de manera versátil en la dieta diaria. “Se puede incluir avena tradicional Santa Catalina en el desayuno, en meriendas, en batidos con frutas de la estación de Arequipa, o incluso en preparaciones saladas con verduras de la región. Si bien la avena aporta por sí sola una buena cantidad de prebióticos, es positivo complementar con frutas y verduras locales para elevar nuestro estilo de vida saludable y equilibrado”, añade.
En una ciudad como Arequipa, reconocida por su diversidad culinaria y su rica canasta agrícola, el conocimiento y consumo de prebióticos representa un paso importante hacia hábitos alimenticios más saludables y un intestino más equilibrado, fortaleciendo así la salud integral de sus habitantes.
