Colectiveros formales de Arequipa han salido a las calles para exigir a las autoridades mayor seguridad y control en el transporte público. Denuncian que la presencia de colectivos informales genera competencia desleal y aumenta los riesgos para los usuarios.
Los manifestantes señalan que los colectivos informales están involucrados en diversos delitos, incluyendo un reciente presunto caso de feminicidio. Exigen a la policía y a las autoridades municipales que tomen medidas para erradicar esta modalidad de transporte ilegal.
Los colectiveros formales acusan a las autoridades de no realizar las acciones necesarias para controlar a los operadores informales. Señalan que la falta de fiscalización permite que estos continúen operando de manera irregular y poniendo en riesgo la seguridad de los usuarios.
La proliferación de colectivos informales afecta negativamente la economía de los transportistas formales, quienes cumplen con todas las regulaciones y pagan los impuestos correspondientes.
Los pasajeros de los colectivos informales están expuestos a diversos riesgos, como accidentes de tránsito, asaltos y otros delitos. Los colectiveros formales advierten sobre la falta de seguridad y las condiciones precarias de estos vehículos.
