El precio del GLP en Arequipa ha alcanzado niveles alarmantes, pasando de S/6.50-7.50 a S/11.50 en pocos días. Esto se debe al desabastecimiento causado por un bloqueo en la Panamericana Sur, organizado por mineros informales. La protesta interrumpe la llegada de cisternas desde Ica, principal proveedor del combustible.
El impacto se hace sentir en las calles, con largas filas en las estaciones de servicio que aún tienen GLP disponible. Los conductores esperan por horas para abastecerse, mientras las empresas imponen límites de S/50 por vehículo, intentando racionar el escaso recurso.
La situación evidencia la fragilidad de la logística del suministro de combustibles en el sur del país. El bloqueo no solo afecta a Arequipa, sino que amenaza la estabilidad económica de diversas regiones, destacando la dependencia de una infraestructura vial vulnerable.
Este escenario plantea la urgencia de soluciones estructurales. El desabastecimiento del GLP y la especulación en precios golpean directamente a los consumidores, poniendo en jaque tanto la economía familiar como el transporte local.
