Sociedad

Préstamo o capital propio: ¿qué deben evaluar hoy los emprendedores antes de expandirse?

En el Perú, las pequeñas y medianas empresas continúan siendo el principal motor del tejido empresarial. Sin embargo, su sostenibilidad financiera sigue siendo un desafío. Según el Barómetro de Pymes Chubb 2025, el 49 % de las pymes financia sus operaciones principalmente con recursos propios, mientras que solo alrededor del 40 % accede a créditos bancarios formales.

Esta cifra refleja una marcada preferencia por el autofinanciamiento, pero también evidencia cautela frente al endeudamiento.

En este contexto, surge la pregunta: ¿es más conveniente crecer únicamente con lo que el negocio genera o recurrir a financiamiento externo para expandirse más rápido?

Si bien el crecimiento con capital propio reduce la presión financiera y permite mayor control, también puede limitar la velocidad de expansión en mercados competitivos. Por otro lado, el crédito puede convertirse en un impulsor estratégico cuando existe claridad sobre su destino y capacidad de pago.

Al respecto, Alonso Corcuera, Director Comercial SME y D2C de Equifax – Infocorp, señala que: “Endeudarse no es una señal de debilidad financiera. Por el contrario, puede ser una decisión estratégica si el crédito está orientado a generar mayor rentabilidad. Lo importante es que la deuda tenga un propósito claro y esté respaldada por proyecciones realistas de ingresos”.

El especialista advierte que el principal riesgo no es el financiamiento en sí, sino asumir obligaciones sin evaluar el flujo de caja ni el retorno esperado de la inversión. Muchas empresas optan por evitar el crédito por temor al sobreendeudamiento, mientras que otras lo utilizan para cubrir desbalances operativos sin una estrategia definida.

Para tomar una decisión informada, Prevost recomienda considerar los siguientes aspectos antes de optar por financiamiento externo:

  1. Evalúa la estabilidad de tus ingresos: si el negocio aún presenta ventas variables o márgenes ajustados, puede ser más prudente fortalecer el crecimiento con recursos propios hasta consolidar la operación.
  2. Revisa tu reporte de crédito: conocer tu perfil financiero historial crediticio antes de solicitar financiamiento permite identificar alertas, fortalecer tu historial y negociar mejores condiciones con entidades financieras.
  3. Define el destino del crédito: el financiamiento debería orientarse a inversión productiva, como ampliación de capacidad, tecnología o inventario, y no a cubrir gastos recurrentes sin retorno claro.
  4. Proyecta tu capacidad de pago: analiza cómo impactarán las cuotas en tu liquidez mensual y si podrás cumplirlas incluso ante escenarios menos favorables.

Cerca del 50% de las pymes apuesta por el autofinanciamiento, la decisión más inteligente es entender en qué etapa se encuentra el negocio y qué herramienta financiera permitirá crecer sin comprometer la sostenibilidad. Porque en el emprendimiento, expandirse es importante, pero hacerlo con estrategia es lo que marca la diferencia en el largo plazo.

EPA