La celebración del Año Nuevo se vio empañada por una serie de incidentes violentos en distintos puntos de la ciudad, dejando a varias personas heridas, pepeadas y con amenazas.
En el Cercado, tres ingenieros fueron víctimas de un robo y agresión cuando festejaban la llegada del 2024. Según relataron, mientras se encontraban en la calle San Francisco disfrutando de la celebración, fueron abordados por dos hombres y una mujer. Tras entablar conversación, decidieron unirse y dirigirse a otro lugar para seguir con la celebración. Sin embargo, perdieron el conocimiento en el trayecto y despertaron en el hospital Honorio Delgado Espinoza.
Los agresores se llevaron celulares iPhone, zapatillas de marca Jordán y más de S/ 3.000 de dinero en efectivo, además de sustraer fondos de sus tarjetas bancarias. Este incidente ha generado alarma y ha llevado a las autoridades a investigar a fondo lo sucedido.
En otro contexto, una discusión durante la celebración del Año Nuevo llevó a un trágico desenlace en el Cercado. Ángel García Barrios apuñaló en el abdomen a su hermano menor, Joshua García Barrios, durante una disputa en la casa que compartían. La rápida intervención de los bomberos permitió trasladar a Joshua al hospital General para recibir atención médica.
Mientras tanto, en el distrito de Alto Selva Alegre, un incidente aún más preocupante conmocionó a la comunidad. Julio Cesar Torres Tapia, trabajador del Ministerio Público, fue agredido por los hermanos Glover Cornejo Rodríguez y Jean Carlos Cornejo Rodríguez. Este hecho ocurrió cuando Torres se dirigía a visitar a sus padres y se cruzó con los agresores, quienes, aparentemente, le reclamaban una disputa previa con su sobrino. Tras una confrontación, los hermanos Cornejo Rodríguez lo hirieron con un arma blanca en el abdomen, dejándolo gravemente herido.
La intervención de las autoridades, específicamente del área de Homicidios de la Divincri, permitió la detención de los agresores. Sin embargo, los detenidos alegaron haber actuado en defensa propia, una afirmación que contradice el relato de la víctima, quien manifestó no tener problemas con ellos y expresó temor por la seguridad de sus padres tras la detención de los agresores.
