
Se hizo humo. A Alejandro Edson Herrera Garay lo denunciaron en la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Arequipa, por el presunto delito de estafa agravada. Se le acusa de engañar con 47 mil dólares al ciudadano Juan Chávez.
Según la denuncia, todo empezó en el mes de agosto del 2020, cuando la víctima empezó a asistir al gimnasio de Villa Militar en Miraflores. Allí, conoció a Alejandro Herrera, quien empezó a ganarse su confianza y mostrarle catálogos de vehículos asegurando que era un importador de Estado Unidos.
Con los meses, logró que Chávez caiga en su engaño, y esté interesado en dos vehículos. Uno de ellos era un Toyota modelo RAV4 a 15 mil 800 dólares, y el otro un Ford modelo F150 raptor. Este último a 33 mil dólares.
Así las cosas, Herrera no solo le enviaba fotos de dichos vehículos, sino también aseguró que era hombre muy legal, y todos sus contratos lo hacía notarialmente. Por eso, lo convenció de ir hasta una notaría dónde se suscribieron dos contratos.
El primero fue el 26 de octubre del 2020, y el segundo contrato el 2 noviembre. En ambos se acordó que el plazo de entrega era 45 días, y que Chávez debía completar el pago total cuando los dos vehículos estén en el Arequipa.
Sin embargo, antes de ese plazo, Alejandro Herrera le pidió que pague todo el monto, aduciendo que tuvo unos percances y no quería atrasos con los vehículos. Para ello, le enviaba fotos de las supuestas camionetas y como estaban realizando las últimas revisiones para ser enviados a Perú. Con esa confianza, Chávez hizo varios depósitos llegando a sumar 47 mil dólares.
Llegado los 45 días, Herrera empezó a evadir al comprador y no contestaba las llamadas por varios días, hasta que la víctima regresó al gimnasio a dónde Herrera también dejó de ir. En una de las últimas comunicaciones, le había señalado que las camionetas estaban en Iquique Chile.
Chávez recién se dió cuenta de que fue una estafa, cuando al mismo gimnasio empezaron a llegar más víctimas en busca de Alejandro Edson Herrera Garay. Entonces, decidió ir a su propia casa, dónde el padre de Alejandro se comprometió a qué su hijo le devolvería el dinero en 15 días. Este acuerdo tampoco se cumplió, y con todas las pruebas que tenía hizo la denuncia por estafa agravada a Herrera y su progenitor.
Todo apunta a que la modalidad de Alejandro Herrera era acudir a círculos sociales para involucrarse con sus víctimas y convencer de adquirir vehículos. Actualmente tiene 6 denuncias similares y sigue libre. Quizás en este mismo momento esté captando otra víctima.
